
Tras vender nuestra casa en Bonaire, nuestra intención era simplemente disfrutar de la vida. Inicialmente decidimos vender también nuestra parcela urbanizable en la isla, pero debido a los acontecimientos locales cambiamos de opinión. En su lugar, ideamos un plan para desarrollar nosotros mismos este terreno tan especial cerca del mar. Lo convertimos en un proyecto con un nombre cuidadosamente elegido: “Ayo Bonaire”. Se adaptaron los planos y se adjudicó la construcción, en ambos casos a empresas locales.
Winnie se encarga del diseño y el interiorismo, Gabriëla presta su apoyo mediante programas de diseño por ordenador y Tjerk actúa como gestor del proyecto.
La inspiración para llamar a nuestro proyecto Ayo (Bonaire) nos surgió porque:
1. Es fácil de recordar
“Ayo” es una de las palabras más utilizadas en el Caribe Neerlandés. Es un saludo amistoso que se usa para decir adiós, al igual que “hasta luego”. Para muchos turistas, es una de las primeras palabras que aprenden y empiezan a usar con entusiasmo. El uso frecuente de “Ayo” ayuda a que el nombre “Ayo Bonaire” sea más conocido y contribuye a una experiencia cálida y positiva para todos los que se alojan aquí.


2. Tiene una conexión con Surinam
“Ayo” es también el nombre de una antigua plantación de madera junto al río Surinam, en Surinam, donde los antepasados de Tjerk trabajaron como esclavos hasta la abolición de la esclavitud. Tras la abolición en 1863, la plantación fue entregada a los esclavos liberados. Hoy en día, la antigua plantación Ayo es una hermosa zona recreativa. Muchas de las casas de vacaciones allí siguen perteneciendo a descendientes con el apellido Helstone, lo que permite que la historia de este lugar tan especial siga viva.
3. Profundiza tu conciencia histórica
Un detalle interesante es que el nombre de la plantación de madera judía “Ayo” en Surinam significa “por qué” en hebreo, mientras que “Ayo” en las Antillas Holandesas significa “adiós”. Esta conexión histórica nos inspira a ofrecer a los futuros propietarios e invitados una estancia tan sorprendentemente positiva, que dirán “adiós” a “Ayo Bonaire” con una sonrisa, sabiendo exactamente por qué querrán volver sin duda alguna.

